Solo queda un único acuerdo, pero es el que transforma progresivamente lostres otros en prácticas firmemente afianzadas en nosotros. El cuarto acuerdo se refiere a la aplicación de los tres primeros : hagan siempre de su mejor.
Cualesquiera que sean las circunstancias, hacer siempre de nuestro mejor, ni más, ni menos. Pero recuerdan que nuestro mejor nunca será el mismo de una vez a la otra. Todo es vivo, todo cambio constante, por lo tanto nuestro mejor será a veces a un alto nivel y a otras veces a un menos bueno nivel. Será diferente según que estemos en buena salud o enferma, sobria o borracha ; en plena forma y feliz o irritado, en cólera, o también celoso.
Según nuestro humor, nuestro mejor puede cambiar de un momento al otro, de una hora a la siguiente, de un día al día siguiente. Evolucionará también con el paso del tiempo. Independientemente de toda evaluación cualitativa, siguen haciendo de nuestro mejor : ni más ni menos. Si nos hostigamos a querer hacer aún más que nuestro mejor, gastaremos más energía que necesario y finalmente nuestro mejor se probará insuficiente. Cuando hacemos demasiado, nos vaciamos de nuestra energía y actuamos contra nosotros-mismos, con para consecuencia que tardamos aún más tiempo para alcanzar nuestro objetivo. Pero si hacemos menos que nuestro mejor, nos exponemos a las frustraciones, al juicio personal, a la culpabilidad y a los pesares.
Hagan simplemente pues de nuestro mejor, cualesquiera que sean las circunstancias de nuestra vida. No importa que seamos cansados o enfermos, si hacemos siempre de nuestro mejor, nos esta imposible juzgarnos. Y si no nos juzgamos, no es posible sufrir la culpabilidad, la vergüenza o el autocastigo. Al hacer siempre de nuestro mejor, romperemos una gran maldicion a la cual nos hemos sometidos.
lundi 21 mars 2011
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