mardi 31 janvier 2012

La iniciación de la muerte : Besar el ángel de la muerte

El último medio para alcanzar la libertad personal es prepararse a la iniciación de la muerte, es decir tomar la propia muerte como instructor. El ángel de la muerte puede enseñarnos cómo ser de verdad vivo, cómo volverlo. Volvemos conscientes que se puede morir en cualquier momento ; sólo el presente permite de ser vivo. La verdad es que no se sabe si  estará aún en vida mañana. ¿ Quién lo sabe ? Se piensa tener aún numerosos años ante sí. ¿ Pero es el caso ?


Si ibamos al hospital y que el médico nos decía que no tenemos mas que una semana a vivir ¿ qué harían ? Como lo dijemos antes, tenemos dos elecciones. La de sufrir y decir a todo el mundo : pobre mi, voy a morir, y de hacer todo un drama. La otra es aprovecharse de cada momento para ser feliz, para hacer lo que nos hace de verdad placer. Se puede decirse : "Yo mismo voy a ser. No voy a vivir más mi vida intentando hacer placer a los otros. No tendre más miedo de los demas que piensan de mi. ¿ Que eso puede hacer, puesto que me estare muerto en una semana ? Yo mismo seré."


El ángel de la muerte puede ensenarnos a vivir cada día como si era el último, como si no debía haber día siguiente. Se puede comenzar cada día diciéndose : "Se me despierta, veo el sol. Voy a expresar mi gratitud al sol, a cada cosa y a cada uno, porque estoy aún en vida. Dispongo de un día además para para ser yo mismo."


Aquí es lo que el ángel de la muerte nos enseña : completamente a abrese, a saber que no hay nada a temer, actuar con cada uno como si era la última vez que se los veía.
Nos es posible vivir nuestra vida de esta manera. Así, nos preparamos a la iniciación de la muerte. Durante esta iniciación, el viejo sueño que coloca en nuestro espíritu se morirá a nunca. Sí, nos quedará recuerdos del parásito, pero este parásito se habrá muerto.
No es fácil elegir esta iniciación de la muerte, porque el Juez y la Víctima se opondrán de todas sus fuerzas. No quieren morir. ademas, creemos que es nosotros mismos que van a morir, y esta muerte nos da miedo.


En realidad, cuando se vive en el sueño de la planeta, es como si ya se había muerto. Aquél que sobrevive a la iniciación de la muerte recibe pues lo más bonito de los regalos : la resurrección. Resucitar significa levantarse de entre los muertes, ser vivo, ser de nuevo uno mismo. La résurection nos hace de nuevo volver niños, salvajes y libres, pero con una diferencia : ya gozamos de una libertad acompañada de sabiduría y tampoco de inocencia.


Aquí es lo que el ángel de la muerte nos enseña, en la vía tolteca : "Ve, todo lo que existe aquí me pertenece ; no es a ti. Todo me pertenece y puedo reanudarte cuando quiero, pero para el momento puedes actuar con uso."


Si nos sometemos al ángel de la muerte, seremos eternamente feliz. ¿ Por qué ? Porque se lleva el pasado y permite así a la vida seguir. En cada momento pasado, el ángel de la muerte no cesa de tomar la parte que se murió, mientras que seguimos viviendo en el presente. El parásito desea que llevamos el pasado con nosotros, es porqué ser vivo nos pesa tanto. ¿ Tanto que se intenta vivir en el pasado, cómo se puede gozar del presente ? ¿ Cuando se soña del futuro, por qué se nos sería necesario llevar la carga del pasado ? ¿ Cuándo van por fin a vivir en el presente ?


Aquí es lo que el ángel de la muerte puede enseñarnos.


Fin - Don Miguel Ruiz

mercredi 18 janvier 2012

La disciplina del guerrero : Controlar su comportamiento.

Una mañana nos despertamos desbordando de entusiasmo para el próximo día. Somos felices, plenos de energía para enfrentar el día. Luego en un momento, un acontecimiento crea un derrame de emociones. Nos llevamos, y en nuestra cólera gastamos mucho poder personal. Al término de este vicio, nos sentimos vaciado, y no tengamos mas que un deseo : aislarse e intentar recuperarse. Pasamos en realidad todo el día tomada por nuestras emociones. No nos queda ninguna energía para seguir, y no tenemos más deseo de hacer nada.
Cada día se despierta con una determinada cantidad de energía mental, emocional y física, que se gasta durante el día. Si dejamos nuestras emociones vaciarnos de esta energía, no nos permanece ya para cambiar nuestra existencia o para dar a los otros.
Nuestra manera de ver el mundo dependerá de las emociones que experimentamos. Cuando estamos en cólera, nada de lo que vemos parece ir, todo parece falso. Nos ponemos a criticarlo todo, incluido el tiempo ; que llueva o que haga buena temporada, nada nos satisface. Cuando estamos tristes, todo nos parece triste y nos da deseo de llorar. Observamos caer la lluvia y cada cosa parece infinitamente triste.
Imaginándose que el espíritu humano sea similar a nuestra piel y que ésta sea herida - cortada o infectada-, si afectemos esta herida, tendríamos mal. Si se sigue imaginar que todo humanos tienen una enfermedad de la piel, nadie puede afectar quienquiera. Todo el mundo tiene heridas por todas partes sobre la piel, hasta el punto que este estado de infección generalizada se da por normal, y el dolor también.
¿ Podemos representarnos los comportamientos que adoptaríamos, si todos los seres humanos sobre este planeta tenían una enfermedad de la piel ? No podríamos por supuesto tomarnos en los brazos, porque sería demasiado doloroso. Deberíamos guardarnos muchos distancia entre nosotros.
El espíritu humano se asemeja totalmente a esta descripción de una piel infectada. Cada ser humano posee un cuerpo emocional enteramente cubierto de heridas infectadas. Cada una de entre ellas suppure veneno emocional, procedente de todas las emociones que nos hacen sufrir, como el odio, la cólera, la envidia y la tristeza. Toda injusticia abre una herida en el espíritu y reaccionamos con veneno emocional, debido a los conceptos y creencias que cultivamos acerca de la justicia y la injusticia.
Este estado no es normal. El sueño de la planeta es patológico y los humanos sufren de una enfermedad mental llamada miedo. Los comportamientos psicopáticos se producen cuando el espíritu es tan asustado y las heridas tan dolorosos que es preferible romper el contacto con el mundo exterior.
Existe un remedio. Todo de acceso, se tiene necesidad de la verdad para abrir estas heridas emocionales, sacar el veneno y curarlos completamente. ¿ Cómo deben proceder ? Se debe perdonar a todos los que nos hicieron de tuercen, no porque lo merecen, pero porque nos queremos tanto uno mismo, que no se quiere seguir pagando más para las injusticias pasadas.
El perdón, el fin del resentimiento, es la única manera de curar. A todos, hasta a Dios. Cuando perdonamos a Dios, podemos finalmente perdonarnos a nosotros mismos. Cuando nos hayamos perdonado, el rechazo de nosotros mismos desaparecerá de nuestro espíritu. Será el principio de la aceptación de nosotros, y nuestro amor-propio pasará a estar tan fuerte que podremos finalmente aceptarnos tal como somos. Será el principio de la libertad humana. El perdón es la clave.
Cuando alguien puede afectar el lugar donde se encontraba una herida y que eso no nos hace ya mal, sabemos que nosotros de verdad hemos perdonado.
La verdad es similar a un escalpelo. Es dolorosa, ya que abre todas las heridas cubiertas por mentiras, a fin que se pueda curar. Estas mentiras constituyen un dispositivo de denegación. Es una buena cosa ya que nos permite cubrir nuestras heridas y seguir funcionando. Pero cuando se quita de toda herida y todo veneno, no tenemos más necesidad de mentir. El dispositivo de denegación no es más útil, ya que un espíritu sano, como una piel sana, puede afectarse sin que eso haga mal. Cuando es propio, sano, al espíritu le gusta estar afectado.
Tener una palabra impecable y volver un guerrero espiritual evita perder el control de nuestras emociones, de nuestro equilibrio. ¿ Cómo volver un guerrero ? Las características de un guerrero son casi las mismas  por todas partes en el mundo. En primer lugar, el guerrero posee la conciencia. Se esta consciente estar en guerra, y ésta en nuestro espíritu exige disciplina. No aquélla de un soldado, pero aquélla de un guerrero, aquélla consistente a ser uno mismo, cualquiera ocurra.
A continuación, el guererro debe poseer el control. No actúa de controlar otros seres humanos pero sus propias emociones, su propio mí. Es cuando se pierde el control que se reprimen sus emociones. Pero al revés de la víctima que reprime, el guerrero refrena. Réfrenarse significa contener sus emociones, luego expresarlas en el buen momento : ni antes, ni más tarde.
Por esta razón los guerreros son impecables. Controlan completamente sus emociones y en consecuencia su propio comportamiento.

samedi 17 décembre 2011

El arte de la transformación : el sueño de la segunda atención.

El sueño que vivimos actualmente es el resultado del proceso al medio del cual el sueño de la planeta recogió nuestra atención y nos inculcó todas nuestras creencias. Se puede llamar el proceso de domesticación el sueño de la primera atención porque es así como se utilizó nuestra atención por primera vez, con el fin de crear el primero sueño de nuestra vida.
Una de las maneras de cambiar nuestras creencias consiste en concentrar nuestra atención sobre ellas y sobre nuestros acuerdos, y en modificar los que concluimos con nosotros mismos. Así, nos servimos de nuestra atención por segunda vez, creando así el sueño de la segunda atención o nuevo sueño.
La diferencia, es que no somos ya inocentes. No era el caso cuando éramos niño, no podiamos elegir. Pero no somos más un niño. Ahora, es a nosotros que pertenece elegir. Podemos elegir creer en lo que queremos, incluido de creer en nosotros mismos.
La primera etapa consiste en tomar conciencia de la niebla que obscurece nuestro espíritu. Debemos convertirnos conscientes que soñamos permanentemente. Sola esta conciencia puede darnos la posibilidad de transformar nuestro sueño. Si nos damos cuenta de que todo el drama de nuestra vida procede de lo que creemos, y que esto no es verdadero, podemos entonces comenzar a cambiar. No obstante, de verdad para modificar nuestras creencias, debemos concentrar nuestra atención sobre lo que queremos cambiar. Debemos conocer cuáles son las que queremos cambiar antes de poder hacerlo.
La etapa siguiente consiste pues en desarrollar la conciencia de todas las creencias limitativas, basadas en el miedo. Hagamos un inventario de todo lo que creemos, de todos nuestros acuerdos, y así, la transformación comenzaremos. Nos convertimos en un maestro de la Transformación, modificando los acuerdos basados en el miedo y programando de nuevo nuestro espíritu, a nuestra manera.
A nosotros de explorar las posibilidades de nuestro sueño. Los cuatro acuerdos toltecos se concibieron para permitirnos romper nuestros acuerdos restrictivos, darnos aún más de poder personal y volvernos más fuertes. Cuanto más seremos fuertes, más romperemos antiguos acuerdos hasta que alcanzábamos el núcleo de todos estos acuerdos.
Alcanzar este núcleo central consiste en ir en el desierto. Está en el desierto que nos encontramos ante nuestros demonios interiores. Una vez salido del desierto, todos estos demonios se convierten en ángeles.
La puesta en práctica de los cuatro acuerdos representa un acto importante de poder. Necesitamos en efecto mucho poder personal para romper la maldicion de magia negra a la cual se somete nuestro espíritu. Cada vez que rompemos un acuerdo, recuperamos un poco más de poder. A medida que rompemos los pequeños acuerdos, nuestro poder personal aumenta hasta que estemos finalmente en condiciones de enfrentar los grandes demonios que viven en nosotros.
Por fin, cada acuerdo que rompemos debe ser sustituido por un nuevo acuerdo que nos vuelve feliz. Eso evitará la vuelta del antiguo, que se va entonces a nunca.
Esta búsqueda parece nunca terminar, es la razón para la cual debemos ir paso a paso y demostrarnos paciencia hacia nosotros-mismos, porque eso toma tiempo. Es muy difícil romper nuestros acuerdos, porque el poder de nuestra palabra (que es el de nuestra voluntad) se invirtió en cada uno de los que concluimos.
Para modificar un acuerdo, es necesario la misma cantidad de poder que fue necesaria a crearlo. Pero casi todo el poder que nos permanece sirve para mantener los acuerdos firmados con nosotros mismos. Eso se debe a que nuestros acuerdos son una forma de toxicomanía : somos dependientes de la forma en que vivimos, la cólera, de los celos y de la autocompasión.
Es la repetición continua de todos estos antiguos acuerdos que terminó por dirigir nuestra vida. Por lo tanto, debemos también utilizar la repetición para adoptar nuestros nuevos acuerdos. Es la repetición que hace el maestro.

mercredi 30 novembre 2011

Control tu sueño

No hay ninguna razón sufrir. Nuestra conciencia posee los medios de curar. Podemos transformar nuestro sueño personal, y así mismo ver que el sueño de la planeta está basado en muchas mentiras. Por esta razón es importante controlar nuestro propio sueño y por esta razón los Toltecos se convirtieron en maestros del sueño. Nuestra vida es la manifestación de nuestro sueño : es una obra de arte. Los maestros del sueño hacen un obra-maestria de su vida ; hacen elecciones y tienen conciencia de las consecuencias inducidas. Ser Tolteco es un método de vida en el cual no existen ni líder ni discípulos ; cada uno tiene y vive su propia verdad. Un Tolteco se vuelve sabio, salvaje, y vuelve a ser libre.
Hay tres controles para conducir los seres a convertirse en Tolteco. El primero es el Control de la Atención. Consiste en ser consciente de quien somos de verdad, con todas nuestras posibilidades. El secundo es el Control de la Transformación : cómo cambiar, cómo liberarse de su domesticación. El tercero es el control de la Intención.
La Intención desde el punto de vista de los Toltecos, es este componente de la vida que hace posible la transformación de la energía ; es este único ser vivo que engloba todo la energía ; o que se llama a Dios. La Intención es la propia Vida ; este el amor sin condicion. El Control de la Intención es pues el Control del Amor.
Los Toltecos comparan el Juez, la Víctima y el sistema de creencia a un parásito que invade el espíritu humano. Por su opinión, todos les seres humanos que han sido domesticados están enfermos, ya que un parásito controla su espíritu y su cerebro. Este parásito se alimenta con las emociones negativas proviniendo del miedo.
Este parásito nos chupa nuestra energía sin dar nada a cambio y nos destruye poco a poco. Representa un ser vivo constituido de energía psíquica o emocional, y esta energía es viva. No actúa de energía material, pero ni nuestras emociones ni nuestros sueños se constituyen de energía material, y con todo sabemos que existen. Una de las funciones del cerebro es transformar la energía material en energía emocional. El cerebro es nuestra fábrica a emociones y la función principal de nuestro espíritu es soñar. Los Toltecos dicen que el parásito controla nuestro espíritu, y en consecuencia nuestro sueño personal ; sobrevive gracias a las emociones generadas por el miedo y prospera gracias a los dramas y a los sufrimientos.
La libertad que buscamos implica una guerra contra este parásito, por esta razón en todas las tradiciones chamanicas de América, del Canadá a la Argentina, los chamanes se hacen llamar guerreros. Ser un guerrero no significa ganar todas las batallas, pero al elegir esta vía se gana al mininum la dignidad de la rebelión.
En un caso, no somos ya las víctimas inconscientes y sin defensa de sus propias emociones incongruentes y del veneno emocional de otro ; aunque se sucumbe, no se forma parte de las víctimas caídas sin pegarse. En el mejor de los casos, ser un guerrero nos da la ocasión de superar el sueño de la planeta y de transformar nuestro sueño personal en un sueño llamado paraíso.
Dios está siempre presente y el cielo está por todas partes, pero es necesario tener los ojos y las orejas para ver y oír esta verdad. Se debe liberarse del parásito.
Existe tres métodos para cortar en nosotros este monstruo a mil cabezas.

dimanche 11 septembre 2011

Rompe los viejos acuerdos

Todo el mundo habla de libertad. Sobre todo el planeta, pueblos, razas, países diferentes se pegan para ella. ¿ Pero que es la libertad ? En América, la gente se pretende vivir en un país libre. ¿ Pero son de verdad libres ? ¿ Somos libres de ser quienes somos verdaderamente ? La respuesta es no, no lo somos.
¿ Quién nos impide ser libres ? Se acusan el Gobierno, el tiempo, los padres, la religión, se acusa a incluso Dios. ¿ Pero que nos impide de verdad ser libres ? ¿ Que es que nos retiene ? ¿ Por qué no salimos bien a ser uno mismo ?
Nos quedan vagos recuerdos de hay mucho tiempo, cuando éramos libres y que gozábamos plenamente, pero olvidamos lo que significa de verdad la libertad. Si se observa a un niño de 2 ó 3 años, quizá 4, se ve un ser humano libre. ¿ Por qué es libre ? Porque hace lo que quiere. Este ser allí está como una flor, un árbol, un animal que no fue aún domesticado. Y si se los observa, se constata que enarbolan la mayor parte del tiempo una gran sonrisa y que ellos se divierten. Exploran el mundo. Ellos no tienen miedo de jugar. Tienen miedo cuando se hacen mal, que tienen hambre o que uno de sus necesidades no está satisfecho, pero no se preocupan del pasado, se fijan del futuro y sólo viven en el momento presente. Ellos no tienen miedo expresar lo que sienten, tienen tanto amor en ellos que si perciben amor, se funden en él. Ellos no tienen ningún miedo de amar. Aquí esta la descripción de un ser humano normal. Nuestra tendencia humana natural es gozar de la vida, jugar, explorar, ser feliz, amar.
¿ Pero que pasó en el adulto ? ¿ Por qué estamos tan diferentes ? ¿ Por qué no estamos libres ? Desde el punto de vista de la Víctima, se puede creer que algo triste nos sucedió ; desde el punto de vista del guerrero, lo que se producio es normal. El Libro de la Ley, el Juez y la Víctima regulan nuestra existencia : aquí es lo que nos sucedió. No somos ya libres porque el Juez, la Víctima y el sistema de creencias cuales forman parte no nos permiten ya ser el personaje que somos de verdad. Dado el momento que nuestro espíritu se programó con todo este fárrago, no fuimos más feliz.
Nuestro verdadero "yo" es aún un pequeño niño quien nunca ha crecido. A veces este niño surge cuando nos divertimos y que jugamos, cuando nos sentimos feliz, que peinamos, que nos expresamos de una manera o de otra. Son los momentos más felices de nuestra vida, cuando nuestro verdadero "yo" se manifiesta, que no nos preocupamos ya del pasado ni del futuro. Se nos vuelve a ser niños.
Pero algo transforma todo esto : se llaman las responsabilidades. El Juez dice : Espera un poco, eres responsable, tienes cosas que hacer, debes trabajar, debes ir a la escuela, debes ganar tu vida y preparar tu jubilación. Todas estas responsabilidades nos vuelven de nuevo al espíritu. Nuestras caras cambian y volvemos serios. Observan niños que juegan a ser adultos, sus pequeñas caras cambian. "Voy a simular ser un abogado". Al momento, su cara se transforma y la expresión de un adulto toma la parte.
Somos aún niños pero perdimos nuestra libertad, y la buscamos perdidamente. Pero al observar nuestra vida, vemos que la mayor parte del tiempo actuamos simplemente para hacer placer a otros, para ser aceptados por otros, más que de vivir nuestra vida para hacernos placer nosotros-mismos. Y es así que 999 personas sobre 1000 son totalmente domesticadas. El peor siendo que la mayoría entre nosotros no estan conscientes de esta situacion. Algo nos lo murmura… pero no comprendemos.
La primera etapa hacia la libertad es pues la toma de conciencia.

samedi 7 mai 2011

Los cuatros acuerdos toltecos - primera conclusion

Los cuatro acuerdos toltecos representan un resumen del control del arte de la transformación, que es uno de los controles enseñados por los Toltecos y que permite cambiar el infierno en paraíso. El conocimiento está a nuestra disposición ; espera simplemente que queramos bien servirnos de ello. Los cuatro acuerdos toltecos están allí ; solo tenemos que adoptarlos y respetar su significado y su poder. 
Podemos concluir el acuerdo siguiente hoy incluso: elegids honrar los cuatro acuerdos toltecos. Son tanto simples y lógicos que incluso un niño puede comprenderlos. Pero necesitamos una voluntad muy fuerte, una voluntad potente para respetarlos. ¿ Por qué ? Porque, dónde que vayamos, nuestro camino se cubre de obstáculos. Todo intenta sabotear nuestro compromiso y todo parece organizado en torno nosotros para incitarnos a romperlos. El problema viene de los otros acuerdos que forman parte del sueño de la planeta. Son vivos y potentes. 
Por esta razón debemos ser un gran cazador, un gran guerrero, capaces de defender estos cuatro acuerdos por nuestra vida. Nuestra felicidad, nuestra libertad, todo nuestro método de vida dependen de eso. El objetivo del guerrero es transcender este mundo, de escaparse a este infierno y nunca volver alli de nuevo. La recompensa es conseguir transcender la experiencia humana del sufrimiento, de volver la encarnación de Dios. Aquí esta la recompensa. 
Al principio será difícil ya que una disciplina interior rigurosa es necesaria,  a ver desalentador ya que entonces una fuerte toma de conciencia de quien somos se opera, pero recordamosnos también que nos fue necesario años para aprender a controlar nuestros otros acuerdos. Al hacer de nuestro mejor, amando y respetando, cada día se volverá un poco más fácil, hasta el día que descubriremos que nuestra vida es regulada por nuestros nuevos acuerdos conscientes. Y estaremos sorprendidos de ver cómo se habrá transformado…

dimanche 24 avril 2011

El cuarto acuerdo tolteco (seguida)

Si hacemos de nuestro mejor, viviremos nuestro existense intensamente. Cuando hacemos de nuestro mejor, pasamos al acción. Hacer de nuestro mejor significa actuar porque tenemos deseo, y no porque esperamos cualquier recompensa. Hacer el revés no permite actuar de su mejor ya que entonces se hace resistencia. 
La historia de Forrest Gump proporciona un buen ejemplo. Él no tenía grandes ideas, pero pasaba inmediatamente al acto. Era feliz porque hacía siempre de su mejor, cualquiera que fue su actividad. Fue ricamente recompensado mientras que no esperaba nada. 
Actuar es ser vivo. Es tomar el riesgo de salir de nuestra cáscara y de expresar nuestro sueño. Esto no estando la misma cosa que de imponer su sueño. Hacer de su mejor puede convertirse en un ritual en nuestra vida si tal es nuestra elección. 
La mejora manera de decir Te amo, mi Dios es vivir nuestra vida haciendo de nuestro mejor y la mejora manera de decir Gracias, mi Dios es trasladarse del pasado y vivir el momento presente, aquí y ahora. Trasladarse del pasado significa ser capaz de disfrutar el sueño que vivimos ahora mismo. No vivir entre un pasado que se añoraría y un futuro que se esperaría, es decir no ser a mitad vivo, no apiadarse sobre sí mismo. 
Nacimos con el derecho de ser feliz, de gustar, de alegrarnos, de compartir nuestro amor. Nacimos vivos, entonces abarcamos nuestra vida y apreciamos allí. No resisten a la vida que se exprese en nosotros, porque es Dios quien se exprese así. Nuestra sola existencia prueba la de Dios, prueba la existencia de la vida y de la energía. 
Haciendo de nuestro mejor, la práctica de mal utilizar nuestra palabra, la de hacer un asunto personal de todo lo que nos llega y la de hacer suposiciones van a debilitarse y manifestarse cada vez menos a menudo. Si hacemos siempre de nuestro mejor, continuamente, nos convertiremos en maestros de la transformación. Es la práctica que hace al maestro. Actuar, poner en la práctica, aquí es lo que hace la diferencia. En nuestra búsqueda de libertad personal y de amor por si, si actuamos de lo mejor posible, descubriremos que este solo es una cuestión de tiempo antes de encontrar lo que buscamos. Solo debemos levantarnos y asumirnos a nuestra humanidad. Honremos el hombre o la mujer que somos. Respetemos nuestro cuerpo ya que es una comunión entre nosotros y Dios que de hacer bien a nuestro cuerpo. 
Más tarde cada uno de nuestros actos se convierte en un ritual para honrar a Dios. La etapa siguiente es de honrarLo por cada una de nuestros pensamientos, cada una de nuestras emociones, cada una de nuestras creencias, incluso con lo que es justo o falso.

lundi 21 mars 2011

El cuarto acuerdo tolteco

Solo queda un único acuerdo, pero es el que transforma progresivamente lostres otros en prácticas firmemente afianzadas en nosotros. El cuarto acuerdo se refiere a la aplicación de los tres primeros : hagan siempre de su mejor
Cualesquiera que sean las circunstancias, hacer siempre de nuestro mejor, ni más, ni menos. Pero recuerdan que nuestro mejor nunca será el mismo de una vez a la otra. Todo es vivo, todo cambio constante, por lo tanto nuestro mejor será a veces a un alto nivel y a otras veces a un menos bueno nivel. Será diferente según que estemos en buena salud o enferma, sobria o borracha ; en plena forma y feliz o irritado, en cólera, o también celoso.
Según nuestro humor, nuestro mejor puede cambiar de un momento  al otro, de una hora a la siguiente, de un día al día siguiente. Evolucionará también con el paso del tiempo. Independientemente de toda evaluación cualitativa, siguen haciendo de nuestro mejor : ni más ni menos. Si nos hostigamos a querer hacer aún más que nuestro mejor, gastaremos más energía que necesario y finalmente nuestro mejor se probará insuficiente. Cuando hacemos demasiado, nos vaciamos de nuestra energía y actuamos contra nosotros-mismos, con para consecuencia que tardamos aún más tiempo para alcanzar nuestro objetivo. Pero si hacemos menos que nuestro mejor, nos exponemos a las frustraciones, al juicio personal, a la culpabilidad y a los pesares. 
Hagan simplemente pues de nuestro mejor, cualesquiera que sean las circunstancias de nuestra vida. No importa que seamos cansados o enfermos, si hacemos siempre de nuestro mejor, nos esta imposible juzgarnos. Y si no nos juzgamos, no es posible sufrir la culpabilidad, la vergüenza o el autocastigo. Al hacer siempre de nuestro mejor, romperemos una gran maldicion a la cual nos hemos sometidos.

samedi 12 mars 2011

El tercero acuerco (seguida)

La gente nos dice una cosa : hacemos suposiciones sobre lo que son sus intenciones. ¿ No nos dicen nada ? Hacemos entonces otras suposiciones destinadas por colmar nuestra necesidad de saber y por sustituir a el de comunicar. Mismo cuando no se comprende, se hacen suposiciones sobre lo que eso significa y luego se los cree. No tenemos el valor de plantear cuestiones.
La mayor parte del tiempo estas suposiciones son echas muy rápida e inconscientemente, porque nuestros acuerdos nos incitan a comunicar de esta manera. Uno de ellos estipula que es peligroso plantear cuestiones ; otro dice que si uno nos ama, debe saber lo que queremos y cómo nos sentimos. Y del momento que se cree algo, se va del principio que se tiene razón, al punto estámos dispuesto a destruir una relación para defender su posición.
Suponemos que todo el mundo ve la vida como la vemos, que los otros piensan y experimentan como pensamos y experimentamos, que juzgan como juzgamos. Es la razón para la cual tememos ser nosotros-mismos con los otros ya que pensamos que van a juzgarnos, maltratarnos y criticarnos como nuestros lo hacen mismos. 
Se hacen también suposiciones sobre sí mismo, lo que causa muchos conflictos interiores (soy/yo no soy, capaz de…). Se sobrestima o subestima todo el tiempo ya que no tomamos el tiempo de plantearnos cuestiones y de allí responder a ellas. Quizá debemos también pararnos mentirnos sobre lo que queremos de verdad. 
El mejor medio de impedirnos hacer suposiciones es pues plantear cuestiones. Comprobemos que nuestras comunicaciones queden claras. Utilicemos nuestra elección para pedir lo que queremos. Cada uno tiene el derecho a decir o no y nosotros-mismos tenemos el derecho a pedir. Ahí es lo que quiero, aquí lo que quieren. 
Comunicando así, nuestra palabra se vuelve impecable. La comunicación entre humanos es una problemática fundamental para el futuro de la sociedad. Traer a la conciencia e incluir la importancia de este acuerdo es el primer paso, ponerlo en acción es lo que hará a continuación la diferencia, por una práctica diaria. Modificar nuestro sueño trae la magia en nuestra vida, el espíritu se mueve entonces libremente en nosotros y llama el control de la Intención, del Amor. 
Es el objetivo de los Toltecos, es el camino llevando a la libertad.

samedi 5 février 2011

El tercero acuerdo tolteco

No hagan suposiciones. Tendemos a hacer suposiciones con respecto a todo. El problema es que creemos a continuación que son verdaderas ; estaríamos dispuestos a jurar que lo son. 
Hacemos suposiciones sobre lo que los otros hacen o piensan, fuertes de que, las hacemos un asunto personal, luego estamos  resentidos contre ellos y les comunicamos veneno emocional por nuestras observaciones, sobre la base de estas suposiciones. Mucha tristeza y dramas proceden de esta práctica de hacer suposiciones. 
Mucha tristeza y dramas provienen de esta costumbre de hacer suposiciones, de prestar intenciones a otros y de tomar las cosas personalmente. 
Como se tiene miedo de pedir explicaciones, se imagina, luego se defiende y da la culpa al otro. Ahora bien el mitote del espíritu humano nos conduce a incluir todo e interpretar todo de al revés. Se ve y entiende lo que se quiere ver y entender. Tenemos la costumbre de soñar sin vínculo con la realidad ; se crea scenari imaginarios que no existen que en nuestro sueño personal. 
Hacer suposiciones con respecto a nuestras relaciones es el medio más seguro de producir veneno emocional. Suponemos por ejemplo que nuestra pareja sabe lo que queremos y creemos no necesitar decírlelo. Pensamos que va a hacer lo que deseamos, por que nos conoce bien. Y si no lo hace, le acusamos : habrías debido saberlo
Es muy interesante ver cómo el espíritu humano funciona. Tenemos necesidad de justificar todo, de explicar todo, de comprender todo, con el fin de tranquilizarnos. Hay millones de cuestiones a las cuales buscamos las respuestas, ya que hay tanto cosas que nuestro espíritu racional no puede explicar. No importa que la respuesta sea correcta ; el único hecho de encontrar una respuesta nos tranquiliza. Es para eso que hacemos suposiciones.